Campus Virtual Campus virtual SAEM
RAEM
Actividades Cientícas
 
   RAEM                                               « volver »

 

Año: 2009 | Volumen: 46 # 1

   VIÑETAS HISTÓRICAS “PROF. DR. ABRAHAM GUITELMAN”

El bocio endémico en la República Argentina: Antecedentes, extensión y magnitud de la endemia, antes y después del empleo de la sal enriquecida con yodo.

Autores: Jorge P. Salvaneschi, Jerónimo R. A. R. García.


El bocio endémico, por insuficiente ingestión de yodo en la alimentación, es una entidad que se ha descrito prácticamente en los cinco continentes del planeta. Se calcula que más de 2.200 millones de personas están en riesgo de padecerlo y que, solamente en Europa, existirían 50 a 100 millones de personas con deficiencia yódica (1,2). En ocasiones, el bocio es secundario a sustancias bociogénicas presentes en los alimentos, especialmente vegetales, y el agua. Entre los más activos se mencionan: la soja, el repollo, la coliflor y el nabo. En cuanto a la acción de los elementos: calcio, magnesio, cobalto, fluoruro y el mismo yoduro, en mayor o menor medida han sido cuestionados. También la escherichia coli produce sustancias antitiroideas (3,4). Además del bocio, son numerosas y graves las enfermedades por insuficiente ingestión de yodo (EIII) siendo las más frecuentes: el cretinismo, la debilidad mental, los abortos y la sordomudez (5,6,7). En China continental habría, según estimaciones de la OMS, de 1 a 3 millones de cretinos neurológicos. El yodo del agua y de los alimentos depende del contenido de yodo del suelo, siendo su concentración en el agua subterránea un indicador de su riqueza. El agua superficial, que casi siempre es de origen pluvial, carece prácticamente del elemento. En cuanto al tenor de yodo en el agua de bebida, Kelly y Snedden, hacia 1960, consideraban que es adecuado cuando oscila entre 10 y 20 microgramos por litro; alto cuando supera los 20 Kg por litro y excepcional cuando rebasa los 100 Kg por litro (8). La OMS recomienda la ingestión diaria de 150 Kg de yodo en adultos, 220 en embarazadas, 290 durante la lactancia, 90 en recién nacidos hasta los seis meses, 120 de 7 a 12 meses y 120 a 130 hasta los 13 años (9). La Asociación Americana de Tiroides (2006), con el propósito de dar una mayor protección al desarrollo del feto, recomienda para embarazadas y durante la lactancia, agregar un suplemento de 150 Kg por día de yodo, dado que la yoduria media de esas mujeres, en EE.UU. es de 150 Kg diario, límite inferior del 95% del índice de confianza de la recomendación de la OMS (10). Rev Argent Endocrinol Metab 46: 48-57, 2009 Rev Argent Endocrinol Metab 46: 48-57, 2009

Palabras clave:

 

  Abstract                        Leer PDF  

 

 
Datos de contacto

Díaz Vélez 3889 (C1200AAF)
CABA
Argentina
Línea rotativa:
4983-9800 Int 3

Consultas a
raem@raem.org.ar
raem@saem.org.ar



RAEM está indizada en: Chemical Abstracts,
EMBASE / Excerpta Medica,
LILACS,
Latindex,
SIIC Data Bases
SciELO Argentina
SOCIEDAD ARGENTINA
DE ENDOCRINOLOGÍA
Y METABOLISMO
Díaz Vélez 3889 (C1200AAF) Ciudad Autónoma de Bs As - Argentina
Línea rotativa: 4983-9800 -
raem@saem.org.ar o raem@raem.org.ar
diseño nacemultimedial